Educación superior y pueblos indígenas
y afrodescendientes en América Latina
Daniel Mato (Coord.)

Educación superior y pueblos indígenas
y afrodescendientes en América Latina
Daniel Mato (Coord.)Las sociedades latinoamericanas contemporáneas están muy
lejos de constituir ejemplos positivos de democracia y equidad.
Esto es especialmente inequívoco en lo que hace a la situación
de los pueblos y personas indígenas y afrodescendientes que
forman parte de ellas. Las importantes inequidades que afectan
particularmente las vidas de esos pueblos y sus miembros no
solo son ética y jurídicamente cuestionables, sino que además
comprometen las posibilidades de mejoramiento de la calidad
de vida de cada uno de los países de los que forman parte. Las
formas de sentido común predominantes entre la mayor parte
de los miembros de estas sociedades ocultan este tipo de problemas.
También disimulan la persistencia de las sensibilidades,
creencias, sentimientos, ideas, políticas y prácticas racistas históricamente
constitutivas de estas sociedades, que por lo general
perviven de maneras solapadas o inconscientes.
Las universidades y otras instituciones de educación superior
(IES) deberían contribuir a resolver esas inequidades y problemas,
pero en la mayoría de los casos están muy lejos de hacerlo. Esto
se debe –en buena medida- a que son instituciones rígidamente
monoculturales, cuyos programas de formación no incluyen
los conocimientos, lenguas, visiones de mundo, propuestas de
futuro, y modos de aprendizaje y de producción de conocimientos
de esos pueblos. De manera semejante, en la mayoría de los
casos la participación plena de representantes de esos pueblos
en calidad de docentes, estudiantes, autoridades, y funcionarios,
resulta entre muy escasa y nula. ¿Qué se puede esperar de universidades
con estas características? ¿Qué y cómo hacer para resolver
estas deficiencias?

Publicado: 2018-02-28