Luis Daniel Álvarez
Director Escuela de Estudios Internacionales
FaCES-UCV
El parámetro tradicional de las relaciones internacionales ha cambiado
desde diversas perspectivas, dando lugar a fenómenos mucho
más amplios y de interpretación general que rompen con la
concepción clásica que impera desde 1648, cuando se asume que
sobre el Estado no hay absolutamente ningún otro cuerpo, y que
todos los fenómenos que traten de explicar el funcionamiento del
mundo deben hacerlo desde la perspectiva de la supremacía estatal
y del estudio del fenómeno político.
Ese enfoque, válido o no, aun cuando ha imperado desde hace siglos,
ha sido superado en las últimas décadas, pues su dogmática
aseveración que sobre el Estado no hay nada, impide entender la
irrupción de una realidad como la de la Unión Europea en la que
temas como la representación colectiva tienen enorme significado
y poder vinculante –basta ver como ejemplo el funcionamiento
del Parlamento Europeo–, la puesta en práctica de una política
migratoria común y una estructura financiera compartida, misma
que inclusive llega a tener una moneda común. Es decir, las bases
que establecen que el mundo gira en torno a la figura del Estado
pueden ser limitadas en este sentido.
A ello se une el concepto de globalización, que aparece con inusitada
rapidez en el horizonte académico y comunicacional, y que
es erradamente entendido como un factor que permite la eliminación
de barreras con miras a facilitar la promoción de productos
en otras fronteras. Siempre se ha dicho que el mejor ejemplo para
entender la globalización (y de eso los lectores pueden dar fe), es
que se puede recibir una publicación diagramada en un país determinado,
con una gama de articulistas provenientes de distintas
latitudes y un prologuista venezolano, que la lectura se haga en
una computadora japonesa, usando un conector chino, alum-brándose con un foco estadounidense, bebiendo café colombiano, endulzado con azúcar dominicana y aderezado con leche
holandesa. Ahora bien, este ejemplo, por más curioso y real que
pueda ser, no permite una lectura adecuada de la globalización.

Publicado: 2018-02-28