María José Lemaitre
CINDA, Chile
Desde inicios de la década de los noventa, el tema del Aseguramiento
de la Calidad (AC) ha estado en la agenda de las políticas
de educación superior en la mayoría de los países de la región
iberoamericana.
Se trata de una nueva forma de organizar la relación entre las instituciones
de educación superior y los gobiernos, en torno al eje
de la responsabilización pública por la calidad de los procesos
que se realizan y los resultados obtenidos.
El aseguramiento de la calidad tiene varios propósitos posibles:
establecer criterios o estándares mínimos, que definen un umbral
bajo el cual ninguna institución o programa debiera estar
autorizado a operar en el país; certificar estándares de formación
en los diferentes campos profesionales y programas de posgrado,
conjuntamente con principios y prácticas de buena gestión
de las instituciones; estimular el mejoramiento continuo de las
instituciones y su desempeño. Todos están presentes en Iberoamérica,
aunque con distintos énfasis en cada país.
Estos resguardos nacen y se difunden en respuesta a diversos
fenómenos, tales como: la ampliación y diferenciación de las
plataformas institucionales de educación terciaria; aparición de
nuevos proveedores privados y de nuevas modalidades de enseñanza
– aprendizaje; crecimiento de la matrícula, los programas
y las certificaciones; creciente costo de los estudios superiores,
tanto para la sociedad como para las personas; la internacionalización,
con sus componentes de movilidad estudiantil y académica
y de reconocimiento mutuo de grados y títulos.

Publicado: 2018-02-28